Closer es el retrato a la complejidad del ser humano

Mike Nichols, a través de cuatro personalidades muy distintas una de las otras, entre ellas un fotógrafo, un médico, un escritor y una mesera, crea un juego en el que Julia Roberts, Clive Owen, Jude Law y Natalie Portman se involucran en relaciones íntimas, complejas, adictivas y destructivas.  

El film tiene como tema central el amor, si es que en cualquiera de las relaciones que podemos ver lo hubo.

Insinuar sin mostrar

Son cuatro personajes que se pasean por el borde de la indecisión, la infidelidad y sobre todo el sexo, un aspecto del que siempre se habla en toda la película, como pilar fundamental, pero nunca se ve. Es decir, en ningún momento llegamos  a ver la intimidad sexual de los personajes, pero sí la imaginamos.

De hecho, una de las escenas más recordadas del film es cuando Natalie Portman, una de las protagonistas, trabaja como striper en un bar y se desnuda frente al personaje compulsivo de Owen, en una especie de juego que, sin bien despierta deseos sexuales, dejan muy claro que ellos están heridos.

En realidad, se insinúa la desnudez de Portman, pero no es completa, deja una vez más, a la imaginación.  Incluso -y aquí se abre un pequeño paréntesis- cuando Portman ganó el Oscar a mejor actriz por su papel en Black Swan, le agradeció a Mike Nichols (Director de Closer) por ser su héroe en las últimas décadas. Esa es la razón por la que vemos a una Natalie tan audaz en su rol, además de porque es una de las mejores actrices de nuestros tiempos.

La vida misma a través de 4 personajes

La película también es íntima para el espectador, porque cada uno de nosotros puede identificarse con un personaje  -que en realidad son seres humanos viviendo- quererlo y hasta odiarlo por sus acciones. Hasta podemos cuestionarlos ¿Por qué hizo eso?, ¿qué es lo realmente quiere? y vernos a través de ese espejo.

Mike Nichols junto al escritor de guión Patrick Marber dejan bien claro el principio del mismo: Los personajes se definen por sus acciones, no por lo que dicen. De ahí nace la complejidad y la estética que se escogió para el film, colores como el vinotinto, representan la pasión desenfrenada, la lujuria, la obsesión, púrpura, beige, colores que se pasean por la espiritualidad del ser humano.

¿Todos somos extraños?

 

La genialidad de este film también radica en que absolutamente todo está conectado, a pesar de sus contrastes entre los personajes, la cámara se acerca lo más que puede a las expresiones, casi tocandolas. Hay planteamientos sobre el amor, la confianza, y si en realidad todos somos extraños ante la mirada del otro, y si alguna vez de verdad llegamos a conocer y reconocernos.

Estas cuatro personalidades tocan los límites a través de sus acciones, sus gestos, y la mirada -bastante recurrente en Closer- sobre todo porque uno de los personajes es fotógrafo.

Por eso “Closer”, por eso el retrato hacia las indecisiones y la complejidad del ser humano en las relaciones amorosas, el desengaño, la mentira y la obsesión de tener a alguien al lado; eso que a veces llamamos amor.

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